Un nuevo año, siempre genera nuevas expectativas para todos. Increíblemente el solo hecho de que un día se determine como inicio de una nueva etapa, hace que las personas repensemos nuestra vida.
Todo ello repercute en las organizaciones; eso lo llevamos a nuestro trabajo, lo conversamos con nuestra familia y amigos.
Respecto de la comunicación, tenemos que reconocer que el impacto de las redes sociales ha sido más rápido de lo que nosotros mismos alcanzamos a percibir. Ya las organizaciones quieren contar con presencia en ellas. Lo preocupante es cómo esa aparción impacta la reputación y los comunicadores debemos ser muy cuidadosos en recomendar el uso de ellas, si no existe alguien que pueda darles una correcta utilización. Es un nuevo reto: conservar reputación en la red social.