En algunas reuniones sociales, si nos concentramos en escuchar a las personas, podríamos afirmar que aparentemente es conversación de sordos: cada uno quiere “imponer sus conocimientos” a los demás, pero no se escuchan mutuamente.
Esto no es grave o motivo de gran preocupación cuando sucede en momentos durante los cuales no se tienen que tomar decisiones, pero… ¿qué pasa cuando es una conversación en torno a un tema decisorio que además implica a varias personas…?
Es parte de nuestra responsabilidad social el saber escuchar y por ello se requiere entrenamineto; algunas claves para aprender a escuchar:
POSTURA CORPORAL: Con el cuerpo podemos decir más cosas que con nuestras palabras; por lo tanto para tener una escucha activa, debemos tener una postura abierta, dirigida hacia el interlocutor. Mirar de frente, sinceramente, pero…¡cuidado! sin intimidar. Es una mirada de “compañía”, de compartir símbolos. Además es más fácil recordar la conversación si seguimos la conversación con más de un sentido.
ACTITUD: No dejar que estímulos externos (música, otras personas) o internos (hambre, sueño, pensamientos varios o ideas), que no tengan que ver con la conversación actual, se crucen por la mente. Nuestro cerebro no puede dividirse entre lo que se escucha y lo que se piensa. Uno prima sobre el otro. Si dejamos que ello suceda, el cerebro tendrá menos energía y atención para atender y recordar lo escuchado..
SILENCIO: Mientras el interlocutor está hablando evite interrumpir; permítale que exprese su opinión. No se prepare ni anticipe para la respuesta que le quiere dar; solo escuche. Permítale sentirse cómodo conversando con usted y así logrará que la conversación perdure y que aporte conocimientos y experiencias de cada uno. En caso de que hayan más interlocutores y se quiere la participación de ellos, también se debe usar el silencio para estimular a estos a intervenir.
GESTOS: Muestre afirmación con leves movimientos de cabeza y expresiones faciales apropiadas, pero evite que estas acciones distraigan o que se vean fingidos. Permita a su propio “ser” expresar lo que usted piensa. Preste mucha atención a lo que dice, hable muy poco.
EXPLORE: Realice preguntas abiertas que provoquen la reflexión, el diálogo y la indagación (incluso de parte de los otros interlocutores). El líder empresarial debe aprender a reconocer las palabras claves de los mensajes, de tal forma que mientras las escucha, pueda repetirlas (guardarlas en su cerebro o escríbalas, ya que estas se convierten en herramientas de negociación). El memorizar esas palabras claves ayuda a no olvidar lo expresado por el interlocutor.
PREGUNTAS: Cuando haya algo que no logre entender, comprender claramente, o usted cree que lo que está haciendo es interpretar, lo mejor es que pregunte a su interlocutor. Plantee preguntas analíticas que le permitan encontrar los motivos de las afirmaciones del interlocutor; esto es indispensable cuando se necesita comprender una secuencia de datos o de pensamientos para toma de decisiones. Incluso para mayor exactitud y no dejar espacio a la interpretación, lo que debe hacer es decir: "lo que usted quiere decir es…" y oarafrasee lo que su interlocutor ha dicho. Esto da exactitud a la percepción del mensaje. Plantee preguntas analíticas. Pregunte con cuidado, para poder obtener indicios a partir de las respuestas, y emplee las respuestas del otro para formular las preguntas siguientes.
ANALICE: Busque información concreta e intentar separar los datos de las emociones. Durante una conversación siempre estarán presentes las emociones y los sentimientos y no podemos olvidar que ellos tienen una carga personal que no se permea con facilidad.
PONERSE EN LOS ZAPATOS DEL OTRO: Imaginar que usted está en la posición del interlocutor. Motivar al interlocutor a continuar aportando y obtener la mayor cantidad de información de un modo cordial.
INTERRUPCIONES: Evite interrumpir a su interlocutor mientras Él está hablando. Si desea expresar su opinión respecto de algo, no hable de más y se obstine en sus posturas de pensamiento. Haga transiciones suaves entre los papeles de orador y escucha.
RESUMA o SAQUE CONCLUSIONES: En las conversaciones informales se puede dar el lujo de conversar para distraer, pero hasta eso es un objetivo; por lo tanto debemos encaminar las conversaciones hacia los objetivos deseados; si se necesita alcanzar un resultado concreto, haga afirmaciones a las que los demás puedan contestar con ideas. Escuche y conteste a los comentarios de los otros de manera que sugiera qué ideas se pueden poner o se aplicaran.
Recordemos que una de las competencias más importantes que debe desarrollar un líder empresarial para ser exitoso, es la de comunicarse adecuadamente y antes que saber hablar se debe aprender a escuchar.

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